LOS VITRALES DE ROSARIO

LOS VITRALES DE ROSARIO

La ciudad de Rosario cuenta con valiosos vitrales que el público no sabe apreciar ni valorar. Nuestra propuesta cultural , es enseñar al público a ver los vitrales , para que pudiendo comprender , puedan aprender a disfrutarlos y a cuidarlos.

Para eso nos propusimos realizar diferentes encuentros con el público, a través de charlas en distintas instituciones de la ciudad.

El 5 de septiembre pasado , hemos realizado un encuentro en el centre catalá el cual fue muy bien recibido por el público y la institución .

Nos gustaría realizar otro encuentro en el Club Español, dado que en ese edificio se encuentran los vitrales más representativos de la ciudad.

Bases teóricas

Si bien existen muchos autores que han escrito sobre historia y sobre arquitectura de Rosario, no hay libros publicados sobre el vitral en Rosario .

A partir de una extensa investigación personal , investigando en libros sobre historia de Rosario , y también con entrevistas a artistas , a vecinos, descendientes de los antiguos vitralistas, caminando por la ciudad y realizando cuantiosas fotografías, Silvina Zicari elaboró un trabajo sobre el tema que constituyó su tesina para graduarse en Bellas Artes en la Universidad de San Martín . Habiéndola aprobado , a partir de ese mismo trabajo , realizó un libro en CD que actualmente se vende a pedido por internet. La autora no logró publicar en libro en papel , ni entrar en los circuitos editoriales por falta de recursos económicos aunque aspira a hacerlo si las circunstancias le son favorables .

El libro

"LOS VITRALES DE ROSARIO" es un recorrido por los vitrales de la ciudad que se encuentran en casas de familia y edificios no-religiosos. Se indaga el significado de los mismos, sus técnicas y sus autores .

La obra se presenta en forma de CD, en formato de página web, con un texto claro y con más de 100 fotografías .

Además cuenta con un capítulo dedicado a las propuestas didácticas con el objetivo de llevar el tema del vitral a las escuelas, con actividades que pueden ser adaptadas a los distintos niveles de enseñanza , desde los primeros años hasta el terciario y con sugerencia para la educación no- formal (talleres , miniturismo, etc.)

SINTESIS DE LA INVESTIGACIÓN

Nieto Alcalde, prestigioso autor que ha investigado sobre los vitrales europeos escribió : "El espacio arquitectónico se define, además de por la estructura y articulación plástica de los elementos que lo componen, por los valores que comporta su sistema de iluminación. En los distintos lenguajes arquitectónicos - y en cada edificio en particular- la luz es algo más que un medio que nos permite ver el ámbito delimitado por la tectónica de la arquitectura; el sistema de iluminación, determinado por el control y aplicación de la luz configura de forma fundamental la relación entre la normativa constructiva y los valores significativos a que obedece"

Siguiendo esta postura estudiamos el vitral de Rosario en los edificios no - religiosos, anteriores a la irrupción del racionalismo y consideramos que el vitral , en estas construcciones tiene el doble objetivo de constituirse en límite de la mirada (tapar lo que no debe verse) e iluminar las habitaciones del área social de la casa (mostrar lo que debe verse) de un modo diferente.

Por otra parte, el fenómeno del vitral en la ciudad de Rosario es importantísimo no sólo por el impresionante volumen de obras, sino que además, estas obras fueron en su mayoría realizadas en talleres locales.

El principal taller de vitrales que hubo en Rosario surge en 1896 , el taller de Salvador Buxadera , un inmigrante catalán, que transmite su oficio a sus hijos. El taller funciona hasta 1963 que es rematado, y los operarios del mismo, siguen trabajando por cuenta propia. Luego , Hector Riboldi compra el taller, y actualmente él sigue con la tradición de Buxadera, restaurando vitrales y realizando otros acordes con las tendencias actuales de la arquitectura.

En el período que el taller de Buxadera estuvo en funcionamiento, fueron muchos los operarios y dibujantes que se emplearon ahì, algunos de los cuales nos han dejado obras admirables, y otros se han destacado en el ámbito nacional e internacional como artistas plásticos.

El primero de ellos ha sido Eugenio Fornells que ha trabajado con Buxadera desde 1911 a 1924. Los vitrales más conocidos de Fornells son los del Club Español y los de la confitería "La Europea" como también las cerámicas de Mitre 433 y la demolida casa de Montevideo 1037. Luego de que Fornells se separó de la sociedad con Buxadera , se puso una academia de arte, un negocio de artículos para artistas el cual era muy prestigioso por la calidad de sus productos hechos artesanalmente y además siguió con su obra pictórica . Sus cuadros son patrimonio de museos y de colecciones particulares. Pero quizá uno de los legados más importantes de este maestro ha sido su labor docente: la organización de los planes de estudio de la escuela Musto, como la formación de una importante camada de artistas entre los que figura Domínguez, el pintor de las islas, que junto con el hijo de Fornells, continuó con la academia de su maestro cuando este se retiró, y Antonio Berni, entre otros.

También Antonio Berni menciona que estuvo un tiempo de aprendiz en el taller de Buxadera. No sabemos si diseñó algún vitral, quizá podamos sospechar que su genio tuvo que ver con algún diseño un poco audaz, pero como ingresó al taller siendo un niño, (por tanto que las actividades que allí realizara tuvieran más que ver con el trabajo de ayudante que con el de diseñador), es más seguro que haya sido más importante la influencia que tuvo sobre el propio Berni, el trabajo del vitral, que el aporte que haya hecho Berni al vitral rosarino.

Creemos también que hubo artistas que diseñaron para Buxadera aunque no hayan dejado sus firmas en los vitrales. Es testigo de este hecho , los vitrales que hemos visto , que si bien tienen el sello de la casa Buxadera , su diseño es muy original . Un vitral diseñado por un gran artista rosarino que sí dejó su firma fue José Gerbino , arquitecto que realizó muchos de los edificios del patrimonio de la ciudad, entre ellos , el más conocido, el Palacio Minetti.

Otro artista aunque no se lo reconoce como tal, que trabajó cincuenta años en el taller de Buxadera, fue Juan Antonio Marimón (1896-1979). Marimón dejó vitrales admirables en varias residencias rosarinas como también en iglesias y edificios funerarios. Su estilo es muy personal, en el que se evidencia el laborioso claroscuro, el realismo en sus imágenes y la expresividad en sus figuras humanas.

El taller de Buxadera, luego de varias mudanzas se instala en 1925 en su dirección definitiva, Mitre 1169, edificio construido como taller y vivienda. De ahí salen la mayoría de los vitrales rosarinos, y si nos fijamos atentamente en las firmas de los vitrales, es esta la dirección que aparece en las mismas. Luego de la desaparición de este taller en los años ´60 los operarios siguen trabajando por su cuenta. Es así como encontramos algunos vitrales firmados por Delgado y otros por Torrieri y Pintos.

El taller tiene épocas de esplendor y decadencia. Esta última comienza en los años ´30 a causa de la crisis económica y de la irrupción de nuevas tendencias en la arquitectura en las cuales el vitral no logra integrarse. Quizá los arquitectos no supieron darle lugar al vitral en estos nuevos edificios, o quizás los vitralistas no supieron adaptar sus diseños a las cambiantes necesidades de la sociedad. La cuestión que el vitral fue desplazado de la arquitectura rosarina a partir de esta época, relegándose a los edificios de culto religioso. Hay que esperar a una nueva generación de vitralistas y arquitectos , que a partir de los años ´60 revaloricen el vitral . De esta generación surgen los actuales vitralistas que trabajan en Rosario.

Por otra parte, hay en la actualidad un fenómeno de revalorización del patrimonio arquitectónico , ya que nos damos cuenta nuestros edificios son parte de nuestra identidad.

Rosario quizá pueda agradecer a sus vitrales, el ser hoy conocida como semillero de tantos artistas plásticos, tanto por lo que significó la enseñanza de sus maestros como por la sugerencia visual, que inconscientemente introdujo a tantos niños y jóvenes, al ver día a día, los colores y las formas de los vitrales, no solo en las iglesias, sino en los edificios civiles como escuelas y centros de salud y hasta en las casas no tan adineradas. Y probablemente, por ser el vitral un elemento tan común en el paisaje urbano rosarino, no se le dio hasta ahora la importancia que se merece en la formación de la identidad de la ciudad. Ahora que muchos vitrales están desapareciendo, nos damos cuenta de su importancia: Rosario no puede ser la misma sin sus vitrales. El vitral educa porque introduce al público en el lenguaje de la belleza, como toda obra de arte. Pero, además, son obras que no están en museos, no es el arte oficial, no hay que poseer alguna formación especial, ni pertenecer a cierta clase social para poder acceder al mismo. Los vitrales están en toda la ciudad, son una característica de la misma, y por eso hay que revalorizarlos, cuidarlos, estudiarlos y quererlos.

Para realizar este trabajo de investigación, en el cual aquí sólo presentamos una escueta síntesis, hemos recorrido la ciudad tomando fotografías, catalogando obras, entrevistando vitralistas actuales y descendientes de los antiguos vitralistas. No hay bibliografía específica del tema del vitral rosarino, (tampoco hay bibliografía del vitral en la Argentina) y por eso creemos que este trabajo, puede servir para iniciar otros estudios sobre el tema.

Es necesario que se estudien las obras que constituyen nuestro patrimonio cultural, no sólo para que las mismas se valoren , se cuiden y se conserven , sino también para poder cimentar nuestra identidad como ciudad, como pueblo y como nación .

Antecedentes de Silvina Zicari

Silvina Zicari naciò en Rosario en 1970. Es docente de artes visuales egresada de la escuela de artes visuales M. Belgrano de Rosario , profesora de italiano graduada en el Instituto del Profesorado Dante Alighieri de Rosario y licenciada en enseñanza de las Bellas Artes de la Universidad de San Martìn. Estudió la técnica del vitral con el profesor Edgardo Borstelman de La Plata y con la profesora Paty Serbali en Buenos Aires. Actualmente se dedica al trabajo de taller y a la enseñanza.